Roli abre en tu navegador, guarda tu avance solo, te deja subrayar y anotar, y convierte cada capítulo en gotas de tinta. Sin descargar nada. Sin contraseñas. En el metro, sin señal.
No es un archivo: es un lugar donde tu lectura se acumula, se mide y se comparte.
Para leer mejor.
Para no dejarlo a la mitad.
Para que leer no sea solitario.
En Roli no compras un archivo: compras un ejemplar numerado, con tu nombre y, si lo regalas, con la dedicatoria que tú escribiste. También puedes bajarlo en EPUB con tu número adentro, por si algún día quieres leerlo en otro aparato.
Una novela breve de Eduardo Benfield: un carpintero recuerda al maestro que le enseñó midiendo, no explicando. Once capítulos. Justo lo que se necesita para probar todo lo que Roli hace.
Sin tarjeta, sin contraseña. Te abrimos la cuenta con tu correo y aterrizas en el capítulo 1. ¿Ya tienes cuenta? Entra primero y el libro se suma a tu biblioteca.
No. Roli vive en el navegador: teléfono, tablet o computadora. Si quieres, en el celular la agregas a la pantalla de inicio y se comporta como app.
No. Entras con tu correo y un código de seis dígitos que te mandamos. Si prefieres una contraseña, te la pones una vez adentro.
Sí. Los libros que abres se quedan guardados en tu teléfono. Tu avance se sincroniza cuando vuelve la señal.
Terminando capítulos de verdad: el lector mide el tiempo que pasas leyendo, no cuánto bajas. También por racha, por meta semanal y por llenar el tintero del día. Las reglas completas, sin letra chica →
Completo, once capítulos, tuyo para siempre. No es una muestra.
Un ejemplar numerado con tu nombre, listo para leer al instante, y el EPUB personalizado por si quieres llevártelo. El 70% de lo que pagas va directo al autor.