La gente sí juzga un libro por su portada. Es la primera promesa que haces y decide si alguien se detiene o sigue de largo.
- Legible en miniatura: si no se entiende en el celular, no funciona.
- Coherente con tu género: el lector reconoce los códigos.
- Un solo foco visual, no tres ideas peleando.
Compara tu portada con tres referentes de tu tema. Si la tuya desentona hacia abajo, vuelve al tablero.