La mayoría de los borradores no se enfrían por falta de talento, sino por falta de plano. Cuando cada mañana decides de cero qué escribir, avanzas lento y dudas mucho.
En Libroli empezamos cada libro con una sola página: una línea por capítulo, en orden, hasta la promesa final.
- Una línea por capítulo: qué pregunta resuelve.
- Qué historia o ejemplo lo sostiene.
- Cómo conecta con el siguiente.
Con ocho a doce líneas tienes el esqueleto. A partir de ahí, escribir es rellenar, no inventar.