Editar todo a la vez es agotador y poco efectivo. Hazlo en tres pasadas, cada una con un solo objetivo.
- Estructura: que el orden y el argumento funcionen.
- Estilo: claridad, ritmo y voz.
- Corrección: ortografía, puntuación y detalle final.
Nunca mezcles capas. Corregir comas mientras decides si mover un capítulo es la receta para no terminar nunca.